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osé Ávila autoridad única de alimentos en Carabobo

José Ávila: Colombia, EEUU, Drogas y economía

«Desde la salida de la DEA de Venezuela, en 2005, se han ejecutado 87.293 procedimientos antidrogas, se han detenido 123.000 personas, incautado 640 toneladas de sustancias estupefacientes, desmantelado 379 laboratorios y destruido 524 pistas, informó Reverol en enero de este año, durante el aniversario de la Oficina Nacional Antidrogas».

«La batalla que ha emprendido el Ejecutivo tiene resultados concretos como la captura de 158 líderes internacionales del narcotráfico de los cuales 38 han sido extraditados para que enfrenten la justicia, de ese número, 21 han sido entregados a las autoridades estadounidenses, según las últimas cifras ofrecidas por el ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Néstor Reverol».

 

Esta cita, es un breve balance de la lucha contra el tráfico de drogas, que lleva adelante el gobierno Bolivariano de Venezuela y que demuestra de forma inequívoca, el compromiso de Venezuela por mantener nuestro territorio libre del tráfico de drogas, desde la expulsión de la DEA de Venezuela

Al menos 21 capos han sido deportados a los EEUU, dónde el consumo de drogas no para y pocos datos hay del destino que le dan a esos capos y a manos de quién van a parar, las inmensas cantidades de dinero, que estos manejan en territorio norteamericano.

La DEA se ha convertido en el cartel de drogas más grande del planeta y la excusa perfecta para inmiscuirse en los asuntos internos de países. Espían, trafican y financian operaciones de desestabilizacion para imponer regímenes afectos a sus intereses.

 

El rédito económico y financiero es usado para la compra de armas y conciencias, por vía de mercenarios y traidores, intentar derrocar gobiernos legítimos en todo el mundo. Ya lo hicieron en Panamá, Nicaragua, y ahora lo intentan contra Venezuela.

El escándalo de LA CONTRA NICARAGUENSE, destapó la olla y hoy pretenden seguir en esa práctica.

 

En Venezuela, han encontrado un muro de contención y con la expulsión de la DEA, quedó develada la acción de estos terroristas a escala planetaria, además de que se detectó, el uso de las llamadas «entregas controladas», como el método perfecto para legalizar el tráfico de drogas en el mundo y amasar fortunas que le permitan financiar sus operaciones encubiertas.

El «negocio» de la droga, deja cuantiosas sumas de dinero que lavan por vía del sistema financiero mundial, y que se convierte en ilegales remesas de dólares en billetes de todas las denominaciones, que entran al torrente financiero de las economías de EEUU y Colombia, dónde a pesar de las ya siete bases militares, la producción de drogas no hace sino crecer cada año, bajo la mirada complaciente de quienes se hacen llamar los paladines de la lucha antidrogas. No muestran cifras y han renunciado a los programas de prevención para evitar el consumo.

Es un negocio redondo: ocupan países, protegen cultivos, custodian los traslados, aseguran la venta, lavan el dinero, financian actos terroristas y de paso, saltan a acusar a quienes los enfrentan. ¡Un cinismo monumental!

 

La droga sostiene parte del aparato militar industrial de los EEUU y Colombia. Nadie sabe «por ahora», porque no incautan ni reportan cifras a la comunidad internacional.

Venezuela desde el año 2005, bajo el mandato del Cmdte Hugo Chávez y ahora con el Presidente Nicolás Maduro, por vía de una acertada política antidrogas, han puesto al descubierto la trama y eso hoy nos los cobran, acusándonos falsamente de ser un país que protege esa actividad. Las cifras de naves neutralizadas, capos detenidos, bienes incautados, y el equipamiento de radares para detectar aviones sospechosos, echan por tierra ese falso positivo.

Venezuela no produce drogas, no las consume y lucha contra el tráfico de sustancias estupefacientes. Venezuela es víctima de este flagelo y se defiende en plenitud de derechos. Es el único país en el mundo, con una ley que autoriza el derribo de naves sospechosas, de actividades relacionadas con el narcotráfico y después que EEUU nos dejó sin radares, pasó a fortalecer su propio sistema, que hoy detecta esas aeronaves y las neutraliza.

 

Ante la dura batalla que hemos dado como país y sociedad, EEUU apela a la difamación para tratar de meter sus garras en Venezuela. ¡Esa es la verdad!

Cuando digan a donde van los capitales legitimados, las incautaciones de alijos de drogas y quiénes protegen las plantaciones, podrán si quiera hablar del tema.

Mientras tanto, seguiremos luchando contra este flagelo y sus ramificaciones a todo nivel.

José Ávila: Colombia, EEUU, Drogas y economía

 

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Ciudad VLC / RNV

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