O.K: Gringos y griegos se disputan su origen

El catalizador para este escrito del día viene también por recomendación de una muy buena amiga conocedora de las letras en nuestro idioma español e incluso con algunas nociones sobre la madre lengua griega.

 

La compañera en cuestión me insistía en aquella ocasión que la casi universal y tan usada expresión (OK-okay) en muchos países del mundo provenía de Grecia y no de la popularizada historia militar británico-norteamericana del “0 killed” (sin bajas).

 

Sus palabras parecieron convincentes en aquel entonces por la seguridad con la cual ella me lo afirmaba, y por los argumentos de su versión hasta la di por cierta, así como una vez también lo había hecho con la “teoría” gringa del O.K. (0 killed).

 

Ahora bien, en ese momento esto solo llamó mi atención, pero por falta de tiempo no me había dedicado a buscar mayor información, lo cual no quiere decir que no haya despertado esa chispa que siempre sirve de
detonante para estas líneas.

 

Hoy, al indagar en la autopista de la información y preguntar al famoso motor de búsqueda de los antiguos anteojitos, cualquiera podría encontrar un sinfín de “hipótesis” sobre los posibles orígenes (más allá del obvio significado del ok).

O.KPero se hace necesario recapitular entonces un poco sobre estas dos versiones (la gringa y la griega) antes de repasar sus principales características de algunos elementos fonéticos, morfológicos y semánticos, de ambas teorías, por ser las más conocidas.

 

Significado y un par de versiones

Vale acotar que en lo que sí coinciden todos los idiomas en los cuales es usada la expresión “ok” es en su significado. Todas concuerdan en denotar conformidad, que “todo está bien” y también es una forma de
“estar de acuerdo” con algo/alguien o el popular “vale” de amplio uso en español.

 

Una primera hipótesis y de las más extendidas a nivel mundial se refiere a las tropas militares estadounidenses cuando regresaban del combate al cuartel sin ninguna baja ponían en un pizarra “O Killed”.

 

Recordemos que en inglés los americanos sustituyen en “cero” (0) por la letra “O” tanto en la escritura como en el habla, por lo cual con el tiempo la frase “O Killed” se transformó en la sigla “O.K.” (okay).

 

Mientras que la otra versión sobre la presunta raíz griega (como mucho de lo heredado por Occidente de esta cultura) de la afirmación “okay” (por su pronunciación en inglés) se asocia con los vocablos “Ola Kalá” (literalmente, “todo bien” en griego) como abreviatura (OK).

 

Esta expresión procede de los emigrantes griegos que trabajaban en el puerto de Nueva York, que supuestamente cuando querían marcar que una caja estaba lista para ser embarcada escribían sobre ella con tiza
la abreviación OK (“Ola Kalá”).

 

El O.K más aceptado y comprobado (supuestamente)

No obstante, a pesar de que las dos anteriores “teorías” sobre el origen del “ok” quizás sean las más conocidas por la mayoría de las personas, existe una que hasta el momento es la más cercana a la verdad, e incluso está documentada y sustentada con un estudio.

 

De acuerdo con Allen Walker Read, un lexicógrafo y etimólogo estadounidense, quien demostró a través de una exhaustiva investigación, que culminó en 1963, la primera vez que se registró el uso de la expresión “ok” como tal y su posterior aplicación con la connotación conservada hoy en día.

 

Walker develó que “OK” proviene de “All Correct”, pero en sentido irónico como una broma, escribiendo mal estas iniciales (como en su pronunciación en inglés: “Ol Korrect”) el diario norteamericano Bóston Morning Postpor primera vez en 1839.

O.K
Lengua curiosa

Aunque se considera que el primer ejemplo escrito a mano del uso “moderno” del término data de 1815, registrado en el diario manuscrito de William Richardson, que viajaba de Bóston a Nueva Orleáns un mes después de la batalla de Nueva Orleáns: “Arrived at Princeton, a handsome little village, 15 miles from N Brunswick, ok & at Trenton, where we dined at 1 P.M.”. (Llegada a Princeton, una hermosa villa, a 15 millas de Brunswick del N, todo bien & en Trenton, donde comimos a la 1 P.M.)

 

Cuestión que no va en contradicción con el descubrimiento de Walker respecto a la primera vez que aparece la sigla o.k. en letras de
imprenta el 23 de marzo de 1839 en el mencionado periódico bostoniano (Boston Morning Post), cuya autoría se le atribuye a su editor, Charles Gordon Greene:

 

“(…) The ‘Chairman of the Committee on Charity Lecture Bells,’ is one of the deputation, and perhaps if he should return to Boston, via Providence, he of the Journal, and his train-band, would have his “contribution box,” et ceteras, o.k.—all correct— and cause the corks to fly, like sparks, upward”.
(…”El ‘Presidente del Comité del Sermón de la Caridad Bells’, es uno de los delegados, y tal vez si él debería regresar a Boston, vía Providencia, él
fuera del Diario, y su banda del tren, tendrían su ‘caja de contribución’, et ceteras, o.k.—todo correcto— y causar que todos los corchos vuelen, como chispas, hasta arriba”.).

 

Resulta que para la década de 1830 era la moda para el periódico Boston Morning Post colocar iniciales y luego entre paréntesis o guiones (- -) el significado. Y a veces, para darle aún más humor a los artículos, escribían
mal las iniciales o el contenido dentro de las acotaciones.

 

Continuará…

 

Lengua curiosa / Leonardo Melero / Ciudad VLC