Con un doblete -uno de ellos una auténtica obra maestra- el astro argentino Lionel Messi se encargó de sentenciar prácticamente la eliminatoria a favor del FC Barcelona, que derrotó al Liverpool 3-0 en el Camp Nou de la ciudad condal.

 

Resulta complicado explicar el partido desde el punto de vista analítico. El Liverpool tuvo más el balón y disparó en más ocasiones; pero Klopp no tiene a Leo Messi.

 

Y es que fue precisamente Messi quien pudo dar una ‘explicación’ al resultado con el que abrochó el encuentro en el Camp Nou, rendido a los pies de su ’10’, quien dejó la enésima noche para la historia.

 

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La imagen más recurrente del encuentro mostró al Liverpool atacando y al Barcelona aguantando. El equipo de Ernesto Valverde, capaz de defenderse como el mejor Inter de Mourinho con Piqué, Ter Stegen y Lenglet forman un triángulo inabordable, desesperante para los rivales. Para todo lo demás está Messi, el único en este deporte que no tiene precio.

 

15 tiros totales del Liverpool, con un 53% de posesión; 12 disparos totales del Barcelona, quien tuvo la pelota el 47% del tiempo. Cinco veces tiró cada uno a puerta. En el intercambio de golpes, en muy pocas ocasiones Messi no ha resultado ganador.

 

Seguía ahogando el Liverpool, con la defensa adelantada, sus extremos bien abiertos, casi todos sus hombres en el campo del Barcelona. Pero al minuto 26, llegó un centro directo a Suárez, quien se coló entre Matip y Van Dijk, puso el interior y acomodó el servicio preciso y precioso de Jordi Alba, para poner el 1-0. El Liverpool no se lo podía creer.

 

El Liverpool respondió con un balón hacia Mané que el senegalés, por un metro encima del larguero, no convirtió el empate.

 

Antes de la aparición estelar de Messi, Ter Stegen detuvo hasta tres balones peligrosos: rosca de Milner, tiro raso al poste de Salah y otra de Milner tras dejada de Wijnaldum. Se desesperaba Klopp, quizá intuyendo lo que pasaría. Y pasó.

 

Al minuto 75, con el Barça sufriendo más que nunca, Busquets vio con el rabillo del ojo a Leo, por fin recibiendo de cara en tres cuartos. Le metió Messi al área, Sergi Roberto la puso para Suárez, que se estrelló en el poste pero dio igual: al argentino controló y sin oposición hizo el gol.

 

Al minuto 82, llegó el tercero de falta, un arte que Messi domina como nadie. Una que, a pesar de lo alejada, el argentino clavó en la misma escuadra, que ni el vuelo de Alisson acertó a rozar. Una falta que provocó el mismo Messi, autor del tanto 600 de su carrera.

 

A la escuadra, con rosca y a unos metros de la frontal… toda una maravilla por donde se le mire:

 

 

 

 

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Ely Reyes/Ciudad VLC/Con información de BeSoccer

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