Piñera querella al luchador antifascista Jaime Castillo Petruzzi

 

Sebastián Piñera, según el Ministerio de Interior, ingresó una querella contra el luchador antifascista y legalmente en libertad, Jaime Castillo Petruzzi, por «expresiones que incitan a la subversión del orden público», tal cual una dictadura en regla.

La demanda está amparada en la extemporánea Ley de Seguridad del Estado, la misma justificación jurídica usada por la tiranía de Pinochet durante 17 años frente a cualquier tipo de disidencia.

Jaime Castillo, ex militante del MIR chileno, permaneció 23 años en las cárceles del Perú en su condición de miembro del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) de esa nación, logrando su libertad y retorno a Chile el 15 de octubre de 2016.

Piñera, a pesar de su rechazo, sigue gobernando como un Pinocher cualquiera.

 

«Mi historia es la de miles y miles de jóvenes que vivieron la experiencia del gobierno de la Unidad Popular de 1970-73. Entonces resultaba inevitable participar en la contienda política”. “A la fecha del golpe de Estado yo era un muchacho de 17 años”.

Una de las experiencias que lo marcó en el plano estrictamente personal fue la detención y desaparición de dos compañeros de curso del Liceo Nº 7 el 29 de junio de 1974.

“Ellos jamás habían tomado un arma siquiera cuando fueron apresados por la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) y el Ejército de la dictadura. Uno de los compañeros que también estaba considerado para ser hecho desaparecer era yo”, dice Jaime.

 

Jaime Castillo participó como comentaristas y crítico a Piñera en uno de los libros.

El 16 de enero pasado, tras el lanzamiento del libro «Chem Ka Rakiduam, pensamiento y acción de la CAM» del líder mapuche Héctor Llaitul, víctima del montaje denominado “Operación Huracán”, una burda trama que mantuvo en prisión a varios dirigentes mapuche, pero, luego de procesarse las pruebas, fueron liberados sin cargos.

Eso fue suficiente para que el gobierno de credibilidad en ruinas de Piñera (6 % de aprobación, según las encuestas) la cargará contra Jaime Catillo Petruzzi, quien está legalmente libre, trabajando y no hace parte de ninguna organización política.

 

Piñera se afinca y se le sale el Pinochet que lleva dentro 

El abogado del régimen, Eduardo Riquelme, argumentó en la querella que «Don Jaime Francisco Sebastián Castillo Petruzzi formuló, ante un grupo de personas, diversas expresiones que incitan a la subversión del orden público.

Habló de la guerra de guerrilla, de desgaste y sabotaje (…)”, comentarios que el luchador social hizo en el lanzamiento del libro de Lllaitul y que pueden leerse en cualquier texto de cualquier plataforma digital o de papel, o escucharse en cualquier clase de cultura general de la universidad.

 

Los intereses de la ultraderecha y la oligarquía primero

Sin dudas, la acusación contra Jaime Castillo Petruzzi es una arista más de la estrategia de Piñera, tras intentar castigar y prohibir el ejercicio de los derechos ciudadanos, como el de expresión, de opinión o acción que colidan con los intereses de la ultraderecha y la oligarquía.

En Chile, Piñera y su administración persisten en perseguir y reprimir, bajo distintas formas, la cultura, el arte, la opinión, la libertad de expresión, reunión, opinión y manifestación. Se trata de los movimientos paranoicos de un gobierno desesperado y en caída vertical.

Andrés Figueroa Cornejo / Resumen Latinoamericano / 19 de febrero de 2020

 

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Gustavo Claret VQ/CiudadVLC – Resumen Latinoamericano

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