La polarización en torno al liderazgo del presidente Chávez se consolidó luego del golpe de abril de 2002 y del sabotaje patronal petrolero que la oposición -la misma de hoy- perpetró a fines de ese año y hasta febrero del siguiente.  Desde entonces dos tendencias sociopolíticas se han manifestado con claridad en cada proceso electoral y en ninguna entidad federal se ha visto un comportamiento distinto.

 

 

Analizaremos Carabobo; particularmente, los comicios que se han efectuado desde 2004: tres elecciones presidenciales (2006, 2012 y 2013), tres referendos (2004, 2007 y 2009), tres parlamentarias (2005, 2010 y 2015) y tres de gobernadores (2004, 2008 y 2012).

De estos doce eventos, ocho ganó el chavismo en la tierra del Magallanes, y perdió un referendo (2007), una de gobernadores (2008) y dos parlamentarias en el voto lista (2010 y 2015).

A pesar de haber triunfado la Revolución en dos tercios de los procesos enumerados -y eso que no contamos la elección de los miembros de la Asamblea Nacional Constituyente- un gentío piensa que este es un “estado opositor” aunque Chávez nunca perdió en él, desde 1998 hasta su siembra, y ha tenido gobernadores del Gran Polo Patriótico durante nueve de los últimos trece años.

Para tener más datos a la mano, hurguemos en los resultados de las elecciones de gobernadores realizadas en este período, resumidos en el siguiente cuadro:

Veamos cómo se han expresado las cuatro tendencias: Primero, la ABSTENCIÓN ha oscilado entre 33,56 y 50,66 por ciento.  Dos, el CHAVISMO, entre 26,63 y 28,53 por ciento en relación a la población electoral (P.E.).  Tres, la OPOSICIÓN, entre el 20,84 y 30,44 por ciento de la P.E. y, por último, los NO POLARIZADOS, entre el 0,31 y 5,10 por ciento de los electores.

Tanto en 2004 como en 2012, las regionales se efectuaron dos o tres meses después de procesos nacionales en los que triunfó la Revolución.  En ambos casos, una porción de la base social antichavista se desmotivó, se desmovilizó y se abstuvo.

En 2008 no hubo elecciones nacionales y vean que se incrementó la participación en la regional.  Una particularidad estadal influyó en el resultado: Acosta Carlés, siendo gobernador en ejercicio, presentó su candidatura independiente generando una pequeña pero determinante fractura del chavismo y, en consecuencia, el triunfo de Salas Römer.  El general guariqueño obtuvo el 6,56% de los votos válidos (4,20 de la P.E.), única excepción a la regla según la cual los NO POLARIZADOS oscilan entre el 0,65 y 0,72 de los votantes (entre 0,31 y 0,39 de los electores).

 

Sin embargo, salvo la fisura de 2008, el chavismo ha sido coherente.  Por el contrario, la oposición ha sido caprichosa, malcriada y desconocedora de la realidad social.

Para 2017 la elección del sucesor de Ameliach se realizará dos meses y medio después que el polo revolucionario lograra, el 30 de julio y con indudable éxito, la escogencia de la totalidad de los miembros de la Asamblea Nacional Constituyente y la neutralización, a partir de ese momento, del plan violento que el antichavismo desplegó durante más de tres meses.  Buena parte de la base social opositora que creyó en ese plan delictivo y en la intervención extranjera terminó defraudada, y las probabilidades de que se desmovilice y abstenga en octubre son altas.

 

 

Claro que la situación económica y la capacidad comunicacional de cada comando serán factores fundamentales en la inclinación de la balanza.  Todo mundo debe saber que la oposición trasnacional controla la banca privada y domina la plataforma de pagos electrónicos del país (tarjetas de débito y crédito, cajeros automáticos, puntos de venta…) a través el Consorcio Credicard C.A., entre cuyos directivos destacan connotados dirigentes o familiares de “líderes” de partidos de la MUD.  De hecho, hasta donde supe, la Torre Credicard, ubicada en Chacaíto, pertenecía a Primero Justicia.  Asimismo, desde el extranjero, lejano y cercano, sicarios financieros a la orden de los enemigos del Pueblo siguen ejecutando el contrabando de extracción de nuestros billetes, alimentos, medicinas, repuestos, etc., y aquí adentro el “bachaquerismo”, la especulación y la infiltración con elementos preparados para corromper o impedir que funcionen cabalmente las cadenas de distribución de los productos indispensables.

Es decir, esta guerra es dura que jode.  No obstante, todo el Gran Polo Patriótico carabobeño está entusiasmado con el triunfo que se obtuvo el 30-J y porque Rafael Lacava cohesiona a los chavistas como ningún otro candidato hubiese podido hacerlo. En la otra acera, los odios entre factores de la oposición son más que conocidos…

 

 

 

LUIS SALVADOR FEO LA CRUZ P.

@luissalvadorfeo

feolacruz@gmail.com

 

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