Sácale el jugo al tomate que está de temporada, un vegetal de origen suramericano que aporta muchos nutrientes y beneficios para nuestra salud alimentaria.

 

Para ilustrar, el tomate silvestre migró desde Perú hacia el norte, a través de Ecuador, Colombia, Panamá, América Central, hasta llegar a México.

 

Existen variedades de tomates que se clasifican según su uso, tamaño y forma.

 

Efectos protectores

Además, su aporte de vitamina C y su riqueza en carotenos, hacen que el tomate sea un excelente antioxidante, con efectos protectores contra diferentes tipos de cáncer.

 

Incluso, su poder antiinflamatorio reduce las probabilidades de sufrir arteriosclerosis y disminuye los niveles de colesterol, por lo tanto, también protege ante infartos y otras enfermedades cardiovasculares.

 

Asimismo, el tomate protege la vista, por su contenido de vitamina A, la cual ayuda a proteger nuestros ojos de enfermedades degenerativas o ceguera nocturna.

 

También, posee vitamina K, la cual ayuda a controlar la coagulación de la sangre, protegiendo la salud frente a problemas como el infarto del miocardio y cardiovasculares.

 

Aprovéchalo porque contiene potasio y bajos niveles de sodio lo que evita la retención de líquidos y a la eliminación de toxinas.

 

 

Indiscutiblemente, este rubro es muy importante para nuestra salud por eso debemos incluirlo en nuestros alimentos para que nos brinde todos los nutrientes necesarios para nuestro bienestar.

 

tomate
El Instituto Nacional de Nutrición (INN) te brinda información del rubro.

 

Es tan versátil que te permite realizar excelentes y variadas preparaciones nutritivas, como mermelada de tomate que verás a continuación y así puedas disfrutar esta deliciosa merienda.

En esa línea, el Instituto Nacional de Nutrición (INN) ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Alimentación (Minppal),  exhorta al empleo de dicho rubro en la alimentación diaria.

 

 

Mermelada de tomate

Ingredientes:

1 kilo de tomates maduros.
750 g. de azúcar.
El jugo de 1 limón.

 

 

Preparación:

Coloque los tomates en agua hirviendo durante 30 segundos, escurra y pele. A continuación córtelos por la mitad y retire las semillas.

 

Deposite la pulpa de los tomates en un envase de barro, acero o vidrio, no use aluminio.

 

Espolvoreé el azúcar y añada con el jugo de limón. Deje reposar en la nevera durante 12 horas.

 

Coloque la olla en el fuego, cociendo muy lentamente y removiendo a menudo utilizando una cuchara de madera. El tiempo de cocción necesario es de 50 minutos.

 

Se puede envasar en frascos de vidrio esterilizados y que estén calientes, tape y coloque el frasco boca abajo, hasta que enfríe y una vez destapado coloque en la nevera; se puede conservar 6 meses fuera de la nevera.

 

 

 

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Ciudad VLC/INN

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