El globo de la esperanza que empezó a representar Juan Guaidó para la oposición venezolana desde hace dos meses, tras su autoproclamación como ‘presidente interino’, parece irse desinflando poco a poco con la, hasta ahora, fallida estrategia para sacar al legítimo presidente, Nicolás Maduro, del Palacio de Miraflores.

 

Pese a que el diputado de la Asamblea Nacional (AN) en desacato reiteró en numerosas ocasiones, con toda seguridad, que la ayuda humanitaria entraría al país el 23 de febrero (un mes después de su juramentación) y que luego de ese día grandes cambios vendrían, la promesa no se pudo consolidar y, por el contrario, varias voces señalan que su ‘liderazgo’ y credibilidad quedaron debilitados.

 

A esto se suma que el Grupo de Lima rechazó la posibilidad de intervención militar al vecino país, que el mismo Guaidó sugirió cuando le pidió a la comunidad internacional “tener abiertas todas las opciones” para liberar a su patria.

 

Así también, en algunas ocasiones el líder opositor ha anticipado que hará importantes anuncios sobre el futuro de Venezuela, pero todo se ha quedado en discursos vacíos y sin ningún tipo de credibilidad.

 

Sin embargo, Guaidó sigue adelante con su lema “vamos bien”. Pero hay quienes creen que su estrategia de tomar el poder a la fuerza no va tan bien.

 

NOTICIA RELACIONADA:

El “ingeniero” Guaidó intenta explicar el apagón del Guri y estallan burlas en las redes

 

Guaidó, de mentira en mentira

El investigador y vocero del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario, Ronal Rodríguez, entrevistado por el diario El País de Colombia, señala que muchas personas creían que la salida del presidente Nicolás Maduro sería más rápida, “pero la realidad es que el chavismo tiene capacidad de resistencia” y, en consecuencia, la estrategia del ‘presidente’ Guaidó se ha visto flaqueada.

 

“Guaidó ha tenido la obligación o necesidad de dar fechas para alimentar la esperanza de la gente, pero esto lo afecta directamente porque después de que pasan esas fechas y no se dan los cambios que se esperan, la mayoría de la gente suele pensar que el proceso ya se está debilitando o está perdiendo fuerza”, señala el analista.

 

Por su parte, Beatriz Fernández, fundadora de la Organización de Consultores Políticos Latinoamericanos, Ocpla, considera que la estrategia de Guaidó sigue siendo la misma en cuanto al propósito de quebrantar el Gobierno del presidente Maduro “apalancado en el soporte que podría tener con la comunidad internacional” y de mandar a los venezolanos un mensaje de movilización y esperanza, pero lo que ha pasado es que ha extendido los plazos para sus objetivos, lo que hace que la gente comience a desconfiar de su palabra.

 

“Ellos habían planteado unos plazos más breves, apostando a un quiebre interno de las Fuerzas Armadas relativamente rápido, que a la fecha no se ha producido, como lo esperaban algunos”, dijo Fernández.

 

Igualmente, Guaidó adelantó los primeros días de ‘gobierno’ que habría ‘deserciones masivas’ en las Fuerzas Armadas, reportándose hasta la fecha la renuncia de unos 700 uniformados entre militares y policías, un número que contrasta con los más de 200.000 miembros del cuerpo castrense, más de un millón de milicianos y casi 300 mil policías.

 

NO DEJES DE LEER: POR ESTA RAZÓN DISMINUYE EL APOYO INTERNACIONAL A GUAIDÓ

 

El presidente de la Asamblea Nacional se planteó “recuperar la democracia” en Venezuela mediante tres pasos: 1. el cese de la supuesta usurpación (de Nicolás Maduro), 2. transición democrática y 3. convocatoria a elecciones presidenciales.

 

Pero en el logro del primer paso, según la consultora política venezolana Cristabel Cartaya, intervienen factores que no dependen enteramente de la oposición, sino del gobierno de Estados Unidos.

 

También entrevistada en el referido medio, Cartaya aseguró que el parlamentario todavía tiene un ‘arrastre importante’, una credibilidad dentro de los venezolanos y todavía la gente «tiene esperanza en el cambio”, pero de no darse acciones concretas, esa esperanza se va perdiendo.

 

QUIZÁS TE INTERESE:

La APUC reconoce a Guaidó, pero quiere que Maduro les pague la quincena

 

El Plan B

Beatriz Fernández cree que al no lograrse el plazo inicial fijado por Guaidó (del 23 de enero al 23 de febrero) para expulsar al gobierno del presidente Maduro, la estrategia está poniendo énfasis en el Plan B que busca la asfixia financiera por parte de los Estados Unidos y países aliados, que, según dice, terminará por tener efecto, aunque de forma más lenta.

 

“Lo que pasa es que es un proceso muy costoso en términos sociales, termina por tener efecto, pero el costo es mucho más alto que el desenlace rápido que pudiera haber venido dado por un quiebre del estamento militar, que fue lo que no vimos y que todavía, creo, es a lo que apuesta la ‘comunidad internacional’ (llámese EEUU y países aliados) como vía menos dolorosa”, dice Fernández.

 

Esta semana el Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó al Banco Nacional de Desarrollo de Venezuela (Bandes), así como a sus filiales en Uruguay y Bolivia y a las entidades locales Banco de Venezuela y el Banco Bicentenario, como parte del cerco económico que cierra Washington sobre el Gobierno de Maduro.

 

Sobre esa opción, el consultor político venezolano Pedro Luis Pedrosa opina que va a costar muchas vidas por todo lo que puede tardar.

 

Por lo tanto, para Pedrosa, la estrategia de Guaidó “avanza, pero no va bien”.

 

Sin embargo, dice que no considera que el autoproclamado presidente interino tenga una estrategia, sino que su actuar obedece más a intereses foráneos “orientados a que el régimen salga porque es una amenaza para la región”.

 

NO TE PELES ESTA ENTREVISTA:

Lo mejor de la entrevista que dio el autoproclamado Guaidó a RT (+Video explosivo)

 

Guaidó pide confianza tras dos meses de ‘gobernar’ fuera de Miraflores

Además, el diputado de la AN en desacato y autoproclamado ‘presidente interino’ del país, hizo un llamado a sus simpatizantes a mantenerse ‘en las calles’ y con tener ‘confianza’ al cumplirse dos meses de desafiar la presidencia de Nicolás Maduro con el apoyo político y económico del régimen de Donald Trump.

 

En una concentración en el estado Anzoátegui, de acuerdo con reportes de EFE, el dirigente opositor pidió el apoyo en su lucha por acabar con lo que califica de ‘usurpación’ por parte de Maduro.

 

Sin embargo, sus últimas convocatorias a concentraciones públicas en el interior del país se han visto significativamente mermadas de seguidores, quienes poco a poco se han ido cansando de las promesas de Guaidó de tomar por la fuerza el poder en Venezuela.

 

Ely reyes/Ciudad VLC/Con información de El País

Deja un comentario