El presidente Evo Morales renunció el domingo por la tarde a su cargo golpeado por una arremetida golpista de la oposición que incentivó una ola de protestas violentas.

Reseña la Agencia Boliviana de Noticias (ABI) que estos grupos de choque en las últimas horas se ensañaron con las autoridades de Estado y afines al Movimiento Al Socialismo (MAS), quienes fueron perseguidos, agredidos y despojados de sus viviendas poniendo en riesgo su integridad y la vida de sus familias.

«Estoy renunciando para que mis compañeros no sean amedrentados y amenazados»,  señaló el Jefe de Estado en una conferencia de prensa desde Chimoré, Cochabamba, bastión del proceso de cambio.

Previamente, tanto el jefe de las Fuerzas Armadas y el comandante general de la Policía de Bolivia habían sugerido la dimisión del mandatario para buscar la estabilización de la nación.


«No es ninguna traición. La lucha sigue. Somos pueblo», indicó Morales, subrayando el notable nivel de desarrollo alcanzado por el país durante su mandato, pero condenando que grupos oligárquicos «conspiran contra la democracia».

«Es mi obligación, como primer presidente indígena y presidente de todos los bolivianos, buscar esta pacificación. Espero que Mesa y Camacho hayan entendido mi mensaje», declaró Morales, instando a la juventud a ser «humanos con los más humildes».

 

Desmintió los rumores divulgados por grupos ultraderechista de una posible salida del país.

 

«No tengo por qué escaparme, no me he robado nada, si alguien piensa que hemos robado que presente una prueba», agregó.

El vicepresidente y varios funcionarios también renunciaron

Álvaro García Linera, vicepresidente de Bolivia, también comunicó su dimisión.

«Me siento muy orgulloso de haber sido vicepresidente de un indígena, de un campesino. Y le seré siempre leal, estaré siempre a su lado, acompañándolo en las buenas y en las malas«, manifestó.

«No vamos a restablecer el orden constitucional en base a la sangre y al fuego», indicó García Linera, que también renunció a su cargo de presidente nato de la Asamblea Legislativa.

«El golpe de Estado se ha consumado», aseveró el vicepresidente del mandato de Evo Morales.

Varios funcionarios de la administración de Morales decidieron renunciar a sus cargos, debido a los ataques contra su vida y familiares; entre ellos el ministro de Minería de Bolivia, César Navarro: el de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez; el presidente de la Cámara de Diputados, Víctor Borda; y los legisladores David Ramos, Rubén Medinaceli y María Simoni.

De igual forma, renunciaron a su cargo el ministro de Deporte, Tito Montaño, así como el gobernador de Cochabamba, Iván Canelas.

«Esto es un golpe de Estado»

Cabe recordar que a mediodía de este domingo, Evo Morales había convocado a nuevas elecciones generales en Bolivia «para buscar la paz» y en concordancia con una sugerencia de la Organización de los Estados Americanos (OEA).

«Todo por la vida, todo por la patria, por la democracia y también por la justicia social», manifestó el mandatario.

Morales condenó que los grupos cívicos no hayan aceptado el diálogo propuesto por su Gobierno y, pese a que se anunciaron nuevos comicios y se garantizó varias de sus exigencias rechazaron todo.

«Esto es conspirar contra la democracia, esto es un golpe de Estado«, condenó el jefe de Estado boliviano antes de que se comunicara su renuncia.

  • Juan Evo Morales Ayma fungió como presidente del Estado Plurinacional de Bolivia desde 2006.
  • De origen amerindio (uru-aimara), Morales se convirtió entonces en el primer presidente boliviano de origen indígena.
  • Al cabo de su tercer mandato, el presidente había permanecido en su cargo más tiempo que cualquier otro jefe de Estado en el país andino.

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Ciudad VLC/ Mónica Llovera/ABI/Actualidad RT

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