El ajedrez, llamado juego ciencia, es la fórmula más cercana para dibujar la confrontación antagónica de fuerzas contrarias, pues, ambas partes han de empeñarse en la derrota definitiva de la otra.

Vale una breve reseña de historia. Tras el triunfo electoral de «el gocho pa´l 98» los imperialistas con la participación directa de los acólitos internos creyeron que todo estaba consumado para la nueva y definitiva etapa de dominación: el neoliberalismo.

Todo estaba pensado para que el neocolonialismo para América Latina comenzara por Venezuela en todo su esplendor, sin embargo, la siempre subestimación de nuestro pueblo permitió que la burguesía se quedara con los crespos hechos.

El reventón del 27 y 28 de febrero de 1989, sirvió de inspiración para los inmediatos levantamientos militares del 4/F y 27/N-92.

Siguieron los altibajos de la burguesía al fin del milenio, pues, su fuerza sustentadora se desvanecía mientras sucumbía el Pacto de Punto Fijo.

Eso permitió la llegada victoriosa del Comandante Chávez en 1999; comienza la disputa cual partida de ajedrez.

Ataques con la plena convicción

Desde entonces, a los eternos enemigos patrios, fieles a sus intereses no les quedó más que definir y ejecutar ataques con la plena convicción y disposición de aniquilar la naciente revolución bolivariana, así, la confrontación iniciada fue mejor definida.

Cada una de las partes ha venido jugando en ofensiva y defensiva de acuerdo a los avances y/o retrocesos de piezas del contrario, tal cual se tratara de un juego de ajedrez, los protagonistas usas piezas rojas (negras) y piezas amarillas (blancas).

Este campeonato, confrontación, en Venezuela, se ha convertido en tema geopolítico de alta vigencia para una paz con justicia en todo el Mundo.

No tiene un cronograma concluyente, por lo tanto, solo terminará con la victoria estratégica que significaría un mundo unipolar gringo o el multipolar de Chávez, que es el mismo de Simón Bolívar.

Los amarillos, para las primeras jugadas, creyéndose indetenibles, movieron las piezas más fieles, dóciles y de mayor rango: arfiles, torres, caballos (algunos de Troya).

Saltaron cual caballos (medios de comunicación, meritocráticos, sabiondos y sesudos personeros) mientras, por cuestiones estrictamente clasistas y de subestimación llevaron sus peones al sacrificio de la avenida Baralt.

Tras francotirar peones, amarillos y rojos, desde los hoteles Ausonia y Edén el 11/A., en Caracas se definieron cálculos que les permitirían abrir paso a las piezas de «mayor rango», éstos, creídos en conseguir un importante jaque con la toma del Puente Llaguno, a ciegas se lanzaron al mate a Miraflores.

Sobrestimando piezas no se percatan de la capacidad de resistencia y ofensiva de los peones rojos (civiles y militares), quienes, en una combinación de resistencia y contraataque inmediatos se desplegaron y derribaron las principales piezas amarillas y, con ellas, el verdadero jaque mate del Rey amarillo, tras las jugadas invencibles del 12-13 de Abril Rebelde.

Continúo el campeonato y comienza una nueva partida

Las jugadas se repitieron y los amarillos insistieron en las piezas grandes sin dejar de sacrificar a sus peones.

Empeñados y confíados en la ofensiva mediática acompañada de paros, saboteos, referendo presidencial, paramilitares, medios nacionales e internacionales, sumaron instituciones amarillas internacionales con la intensión de frenar el avance de las rojas.

El campeonato se desarrolló bajo las sombras de Bobby Fischer (EE.UU.) y Boris Spassky (Rusia) que aparecen en el tablero del ajedrez político, pues, la disputa, vinculada al mundo se transforma de unipolar hacia la nueva perspectiva y el equilibrio multipolar para salvar a la especie humana.

La ventaja de los rojos ha estado estimulada por el líder Rey Rojo y el avance (popular) de sus peones muy a pesar de las contrariadas jugadas de piezas «rojas rojitas» (burocratismo, corrupción y minimismo), que en una buena parte de las actuaciones solo han servido para frenar las acciones de peones (comunas y consejos comunales).

El destino se pinta de amarillo en las partidas 2012-2013

Esto hace creer a tirios y troyanos que el juego se coloca a merced de un mate sin salidas, mientras, el Rey Rojo, plenamente consciente, desprendido y comprometido en su rol, se la juega con un enroque magistral y designa como sustituta a la Reina (Rey); éste, dispuesto e igual comprometido asume la orden decretando el acabose de la traición y la conjura.

Sigue el campeonato con nuevos reyes y las partidas se presentan en unas circunstancias realmente complejas y llenas de desaciertos, pues, en el tablero las piezas principales, rojas y amarillas se confundían y/o confunden intencionalmente mientras se vislumbran nuevos avances y retrocesos.

Las partidas 2015 entran con jugadas que trastocaron las defensas rojas, por supuesto, los peones son las principales víctimas y objetivos.

El nuevo Rey, entendiendo que los verdaderos salvadores y batalladores rojos andaban agobiados por tanto y seguidos, les orienta directamente para el resguardo de la colina. Los ataques amarillos pretenden el mate fulminante y para ello lanzan el acaparamiento y especulación como fórmulas de guerra.

Los amarillos en su propia y testaruda confianza

Mientras subestima la fuerza roja, los amarillos insisten en jugadas y movimientos conspirativos con la misma intensión, aniquilar la resistencia de los peones enemigos para llegarle al Rey,  creyéndolo indefenso, pendejo y masburro.

Cual jugada de ajedrez prefabricada, el poder amarillo acapara los bastimentos indispensables para una resistencia victoriosa: comida, medicina, servicios públicos y más, calculando desmoralizar, aislar, dividir la unidad estratégica entre el nuevo Rey y sus peones rojos.

Contrariando la consigna de «solo el pueblo salva al pueblo» lanzan y concretan: «solo el pueblo amarillo vence al pueblo rojo», dándoles a los primeros rol de atacantes principales, pues, siendo estos vanguardia y teniendo una buena estrategia, se han visto casos, darían mate al Rey.

Los amarillos, sin la habilidad administrativa tras la victoria en la partida 2015, no les quedó otra que reactivar la utilización de sus peones en un inusual protagonismo, eso sí, garantizándoles recompensas económicas cual trofeos de guerra.

El capitalismo popular se hace presente

La acumulación de capital proveniente del comercio especulativo e ilegal que alimenta a los peones amarillos, deja sin respuesta efectiva y necesaria de los rojos, así, en un desafío incomprensible y sin escrúpulos, ante la pasmosa sensibilidad de clase, estos se abstienen de lanzar un contraataque directo contra los especuladores peones amarillos.

Los amarillos, sabiendo de lo acertado que fue el haberles dado protagonismo con recompensa a sus peones, los mantienen confiados y dispuestos a dar el todo por el todo, mientras, insisten en neutralizar y aniquilar primero a los peones rojos, para permitirse derribar cualquier barricada o resistencia, que les impida el jaque mate.

El Rey Rojo, consciente de las dificultades complejas y difíciles no se amilana, por el contrario, dejando a un lado a sus piezas principales (burocratizadas en una buena parte), asume en primer lugar la defensa de sus peones y los llama a la organización en resistencia activa.

Las demás jugadas de esta disciplina que combina el ajedrez y de política están por verse.

Gustavo Claret VQ/VLC

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