ARISTÓFANES SEGÚN GUILLERMO CERCEAU

Aristófanes según Guillermo Cerceau se refiere a un conversatorio sobre este puntal de la Comedia griega clásica, realizado en la sede del teatro Arlequín de Valencia. JCDN.

Los escritores Guillermo Cerceau al habla y Ricardo Bello

El sábado 1° de junio de 2019, el escritor Guillermo Cerceau desarrolló en la sede del Teatro Arlequín, centro de Valencia, una estupenda ponencia sobre el comediógrafo griego Aristófanes. Este conversatorio se realizó en el marco de un ciclo auspiciado por el Centro de Investigación y Experimentación Teatral Arlequín.

La obra teatral de Aristófanes forma parte de las piezas artísticas maestras del siglo V A.C. o de Pericles, las cuales integran el legado cultural y literario del mundo occidental. Financiada la puesta de escena por Atenas, para entonces Ciudad-Estado, la Comedia –además de la Tragedia- era una ceremonia político-religiosa de un tenor humorístico y crítico que se burlaba del desempeño de los políticos presentes o ausentes en el Festival.

Nuestro autor, tocó –entre otros temas- la Guerra del Peloponeso con un afán satírico, paródico y moralizante. De Aristófanes nos quedan once comedias que han influido a los cultores del género dramático y literario como Lope de Vega, Calderón de la Barca, Moliere e incluso contemporáneos como Woody Allen, Groucho Marx, Andrés Eloy Blanco, Miguel Otero Silva, Aquiles y Aníbal Nazoa. Entre dichas piezas tenemos Las Nubes, Las Aves, Las Ranas, Los Caballeros y Lisistrata.

LEE LA COMEDIA «LISISTRATA» DE ARISTÓFANES

LISISTRATA en una edición en lengua portuguesa

La puesta en escena de estas comedias, al igual que sus virtudes textuales, se enclava en el terreno del cinismo y la ironía. Los ataques a personalidades de la política y la cultura, apuntan a subvertir el buen (pasivo) comportamiento del ciudadano, no en balde la sociedad esclavista en el que se desenvuelve.

Más allá de la risa gratuita, fin último de la comicidad simple, la Comedia que propone Aristófanes no sólo evidencia el sufrimiento humano, sino también redirecciona la energía psíquica reprimida de lectores y espectadores, ello sin importar el convulsivo siglo que les ha correspondido vivir.

La audacia de la Comedia clásica estriba en hacer añicos la demagogia política (por vía del coraje cívico) y en el uso descarnado de la escatología y el lenguaje obsceno con alusiones sexuales. Por ejemplo, la expresión cochinito en el contexto teatral griego se refiere a la vagina, ese oscuro objeto del deseo que pierde a patricios y plebeyos. En Lisistrata, las mujeres de los guerreros atenienses instrumentan una “huelga de piernas cerradas” y encabezan “marchas fálicas” contra los desastres de la guerra.

Portada de su brillante ensayo sobre el Circo

Los críticos e historiadores, como bien o mal se corresponden con las obras clásicas maestras, han realizado lecturas múltiples a la dramaturgia de Aristófanes: Tenemos, por ejemplo, una favorable a los bárbaros, esto es las naciones que no hablan griego; otra oscila entre su apología al machismo o el feminismo extremo, erradas ambas por demás.
Voltaire, por su parte, aduce que Las Nubes afectó 23 años después el proceso judicial que condujo a la muerte de Sócrates. Al contrario, la comedia en cuestión es un diálogo vivaz y desinhibido con este gigante de la filosofía griega y universal. Si revisamos El Banquete, resulta una verdad de Perogrullo que Aristófanes no le tenía ojeriza a Sócrates sino que los vinculaba una buena amistad.

VE ESTA PUESTA EN ESCENA DE «LAS NUBES» DE ARISTÓFANES

Para Cerceau, los críticos decolonialistas son charlatanes, pues falsifican el contexto histórico y cultural de la obra de Aristófanes. El vicio hermenéutico de las extrapolaciones históricas, además de pecar de ridículas y descocadas, ajustan su veracidad y validez al colocar la carreta delante de los caballos. Todas las culturas adolecen de centrismo, sólo que los ataques gratuitos y políticamente correctos se dirigen tan sólo al eurocentrismo.

El ponente estableció la diferencia esencial entre la Comedia de Aristófanes y la literatura picaresca del Siglo de Oro español: Mientras que el comediógrafo griego transgrede tanto el entorno como el discurso teatral, la picaresca posee un sesgo conservador y apologético en función de lo religioso (catolicismo) y lo político (monarquía).

La polémica que pudiera desprenderse de las ideas de Guillermo Cerceau, necesaria y urgente por demás en un contexto de banalización mediática, ideológica y estética, se hizo extensible al fructífero diálogo con el público asistente. Saludamos desde aquí este valioso tipo de iniciativas que honra a la ciudadanía valenciana.

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José Carlos De Nóbrega / Ciudad VLC

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