El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, niega que Amazonía sea el ‘pulmón del planeta’ en la ONU, y asegura que es “una falacia decir que es patrimonio de la Humanidad”.

“Los ataques sensacionalistas que hemos padecido por buena parte de los medios internacionales por la Amazonía han instigado nuestro sentimiento patriota”, ha indicado Bolsonaro durante su intervención este martes en el 74.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU).

Asimismo, ha asegurado que su gobierno sigue “las mejores prácticas”, para luego señalar que la Amazonía no está siendo devastada ni consumida por el fuego y que es sólo una mentira de la prensa con la que se ha visto amenazada la soberanía de Brasil.

“Somos uno de los países que más protege su medioambiente”, ha indicado Bolsonaro, aclarando que “el tiempo seco y el viento” pueden producir incendios.

El mandatario ultraderechista ha dejado en claro que Brasil no ampliará su territorio y ha afirmado que aquellos que atacan al gigante sudamericano no les preocupan “los indígenas como seres humanos, sino las riquezas de las reservas”.

Bolsonaro ha rechazado también la proposición de imponer sanciones a Brasil, manifestando su agradecimiento “a los países que se opusieron a esta propuesta”, especialmente a su homólogo estadounidense, Donald Trump.

 

 

«Bolsonaro, una amenaza para la tierra»

Durante su disertación, una veintena de manifestantes, vistiendo camisetas verdes, y portando un muñeco gigante de Bolsonaro y un cartel con la leyenda “Bolsonaro, una amenaza para la Tierra”, han protestado frente a la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Según Greenpeace, desde que Bolsonaro asumiera el poder en enero de este año en curso, la deforestación en Brasil ha aumentado un 40 % debido a sus políticas antiambientales.

Le critican que facilita la deforestación para posibilitar la explotación comercial de la selva y esta es, de hecho, la principal causa de los devastadores incendios.



De igual modo, en otro momento de su alocución, Bolsonaro se ha referido a su país como un “Brasil nuevo, que resurge después de estar al borde del socialismo”, ideología que trajo consigo “ataques ininterrumpidos a valores familiares y religiosos”.

En este sentido, ha reprobado el programa “Más Médicos” creado por el Ejecutivo de la expresidenta brasileña Dilma Rousseff (2011-2016) —del Partido de los Trabajadores (PT)— en 2013 para ofrecer asistencia sanitaria a regiones pobres y de difícil acceso.



Ensañamiento contra Cuba y Venezuela

 El presidente brasileño además, ha criticado a Cuba y Venezuela y las ha acusado de ser unas “dictaduras”, para luego afirmar que deben ser “derrotadas”. 

 

Bolsonaro en la ONU arremete contra Venezuela y Cuba

 

 

Al respecto, ha declarado que Venezuela “padece la crueldad del socialismo” y que “todo el mundo es pobre, no tienen libertad”, afirmando que Brasil ha hecho “todo lo posible” para que ningún otro país “padezca” la situación del país caribeño.

Durante el discurso de Bolsonaro, la delegación cubana optó por ausentarse de la sala y el ministro cubano de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, ha tildado de “calumnias” las palabras proferidas por el mandatario brasileño.

“Delira y añora los tiempos de la dictadura militar. Debería ocuparse de la corrupción en su sistema de justicia, gobierno y familia. Es el líder del incremento de la desigualdad en Brasil”, ha afirmado.

Bolsonaro, secundando las políticas de Estados Unidos y sus aliados regionales, ya advirtió en su día que su Ejecutivo tomará todas las medidas necesarias para hacer frente” a los gobiernos de Cuba y Venezuela

 

 

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Ciudad VLC/Hispan tv

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