Un 3 de abril muere Sara Vaughan, una de las voces femeninas más importantes del jazz, considerada por muchos al mismo nivel de Billie Holiday y Ella Fitzgerald.
Caracterizada por su tonalidad grave, y de pronto con una enorme versatilidad, que le permitía saltar del registro grave al de una soprano, con enorme facilidad.
Escuchar como fraseaba en el bebop, empleando en su canto el control del “vibrato” y su tesitura, “compitiendo” al nivel de instrumentistas de la talla de Charlie Parker y Dizzy Gillespie.
Con alto sentido para improvisar y para inventar armónicamente, en los primeros tiempos su voz era más clara y luego a través de los años, su voz se fue haciendo más oscura, aunque no llegó a perder nunca su poder y su flexibilidad.
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Manejó con maestría la técnica del Scat, es decir improvisar imitando con su voz a un instrumento.
Vaughan cantó en su infancia, como otras muchas cantantes de jazz, en la iglesia; recibió, además, intensas lecciones de piano entre 1931 y 1939. Tras ganar un concurso para aficionados en el Apollo Theater, se unió a la big band de Earl Hines como cantante.
Carrera Prolija
Vaughan tuvo un programa titulado: Canciones de Sarah Vaughan, en la emisora de radio WMGM en la ciudad de Nueva York.
Los programas de 15 minutos fueron difundidos en las tardes los miércoles a los domingos desde el Clique Club, descritos como «encuentro de la muchedumbre del be-bop.» En el programa estaba acompañada por Oscar Pettiford (bajo), Kenny Clarke (batería) y George Shearing (piano).
En 1989, la salud de Vaughan comenzó a declinar, aunque rara vez se reveló ninguna pista en sus actuaciones. Canceló una serie de compromisos en Europa en 1989, citando la necesidad de buscar tratamiento para una artritis en la mano, a pesar de que fue capaz de completar una serie posterior de actuaciones en Japón.
Últimos días
Durante unas actuaciones en el Blue Note Jazz Club de Nueva York en 1989, Vaughan fue diagnosticada de cáncer de pulmón y estaba demasiada enferma para terminar el último día de lo que resultaría ser su última serie de actuaciones públicas.
Vaughan volvió a su casa en California para comenzar la quimioterapia y pasó sus últimos meses de estancia alterna entre el hospital y su casa.
Vaughan se cansó de luchar y exigió ser llevada a su casa, donde murió en la noche del 3 de abril de 1990, mientras veía una película en la televisión con su hija, una semana después de su 66.º cumpleaños.
El funeral de Vaughan tuvo lugar en la iglesia Monte Zion Baptist Church, en Newark, Nueva Jersey, la misma congregación cristiana donde creció.
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Después de la ceremonia, un carruaje tirado por caballos transportó su cuerpo a su lugar de descanso final en el Glendale Cemetery, en Bloomfield, Nueva Jersey
Si bien no ha quedado registro sonoro de esta colaboración de los años 1943-1944 de allí en más su Voz y Estilo empiezan a ganar el gusto del público.
Danilo González/Ciudad VLC













