El Presidente de El Salvador, Nayip Bukele, tras convocar a una sesión extraordinaria del Legislativo para este domingo, a la cual la oposición no asistió, se hizo acompañar de policías y militares armados, encendiendo las alarmas de la comunidad internacional.

El mandatario centroamericano pretendía que se aprobara de una vez por todas la asignación de un crédito de $ 109 millones, para financiar la tercera fase del plan de seguridad “Control Territorial”, que busca fortalecer la seguridad del país y luchar contra las pandillas.

Sin embargo, la sesión no se pudo celebrar por no haber quórum, al comparecer tan solo 28 de los 84 diputados que componen la Cámara, puesto que la izquierda y los conservadores, que forman la mayoría de la Asamblea Nacional, no reconocen la potestad del mandatario para la convocatoria.

 

El Presidente Bukele

 

Aun así, Bukele asistió, como ya señalamos, acompañado de los gendarmes, el cual, tras una oración y unas palabras ordenó el inicio de la sesión.

Ya el sábado el presidente hizo un llamamiento a una insurrección del pueblo contra los diputados de la Asamblea Legislativa.

Así, lo que empezó como un choque entre dos órganos de Estado, que representan al poder Legislativo y Ejecutivo respectivamente, se convirtió en una crisis democrática.

 

Por su parte, la Fuerza Armada juró lealtad al presidente Bukele, incluso a costa de sus vidas, aseguraron los gendarmes.

«Reiteramos a los buenos ciudadanos que honraremos el juramento de obedecer al presidente de la República y comandante general de la Fuerza Armada en todas las ocasiones y riesgos, aun a costa de nuestras vidas», afirmó este sábado el ministro de Defensa, René Merino, confirmando que el Ejército espera órdenes de Bukele.

Presidente Bukele llamó al pueblo a la insurrección

Todo comenzó el pasado viernes, cuando el mandatario exigió al Parlamento que asistiera a una sesión el domingo para aprobar el desembolso de los fondos, un financiamiento del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).

 

 

En este sentido, Bukele se amparó en el artículo 167 de la Constitución, que faculta al Consejo de Ministros a convocar de forma extraordinaria a los diputados en caso de que «los intereses de la República lo demanden».

Sin embargo, los grupos de izquierda y los conservadores, que forman la mayoría de los diputados del Congreso, no lo reconocen así y opinan que “no concurren las circunstancias extraordinarias que habilitarían esta potestad del Consejo de Ministros”.

 

Tras ello llegó el llamamiento a la insurrección popular, la apelación a los preceptos constitucionales y la exigencia de lealtad al Ejército, por parte del Ejecutivo.

Por su parte, al salir del Legislativo, el presidente salvadoreño, se dirigió a sus seguidores que se encontraban en la zona y les arengo con unas palabras de críticas contra los legisladores.

 

 

“Sin vergüenzas, además ese préstamo está ahí desde el año pasado, ya estuviéramos aplicando los fondos, nuestros soldados y policías ya tuvieran las condiciones necesarias para combatir el crimen, pero no la tienen. Pero esos sin vergüenzas, que solo se sientan para aprobarse cosas para ellos mismos, pero nunca para los salvadoreños”, sentenció el mandatario.

Además, el mandatario hizo un llamado al «pueblo salvadoreño a mantener la calma ante los hechos registrados en la Asamblea Legislativa” en un comunicado difundido en redes.

De igual forma, el mandatario le aseguró a sus seguidores que durante su estadía en la Asamblea se dispuso a orar y que -durante su oración- Dios le dijo que tuviera «paciencia» con los legisladores.

 

La comunidad internacional preocupada

En esta línea, la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, instó a las partes a dialogar y pidió respeto a las instituciones democráticas.

 

 

De igual forma, la Delegación de la Unión Europea en San Salvador, a través de un comunicado, afirmó que «la situación política con el enfrentamiento entre las instituciones del Estado en El Salvador ha causado una gran preocupación».

 

La oposición denuncia “autogolpe”

El partido conservador y la izquierda unen sus voces y califican los últimos acontecimientos de «autogolpe» por parte del Ejecutivo nacional.

 

 

Por su parte, el líder de ARENA (el partido conservador con más representación en el Parlamento), Carlos Reyes, hizo un llamamiento al Secretario General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) para evitar «el rompimiento del orden constitucional en El Salvador» y que actúe para «suspender de inmediato el proceso de autogolpe actualmente en curso».

Además, desde la fuerza política se hizo público un comunicado en el que se dice que «el tema que supuestamente causó esta crisis institucional no es la aprobación de un préstamo», sino «la real amenaza a la democracia, a las libertades fundamentales, al respeto a los derechos humanos y al rompimiento del orden constitucional salvadoreño».

 

 

Desde el Grupo Parlamentario del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), segundo grupo en número de diputados de la Cámara, fueron más allá de declaraciones, y su diputada Nidia Díaz informó de que interpusieron una querella contra Bukele por el delito de sedición y denunciaron la intromisión del Ejército «contra la Asamblea Legislativa».

 

 

 

Ciudad VLC / Actualidad RT

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