Es importante advertir sobre la necesidad de desdogmatizar el tema.

No pretendo ser experto en materia religiosa, asimismo, tomo como referencia este obligado tema, refiriendo las repercusiones políticas hoy, así me propongo aportar algunas reflexiones.

Buscando alguna bibliografía me encontré con dos ejemplares sumamente útiles por las referencias histórico-políticas en las que se sustentan: “ Luces y sombras: Estado, iglesia y poder: la Conferencia Episcopal frente a Hugo Chávez” de Antonio Rangel Cáceres y “La la historia secreta de los Busch” escrito por Eric Laurent.

En razón de las experiencias sufridas por los pueblos de Centroamérica en las dos últimas décadas del siglo XX y en las primeras de este XXI, en Suramérica, particularmente en Brasil y Bolivia, obligan a prender las alarmas.

Cruzadas, inquisición y colonización

Las cruzadas, la inquisición así como la invasión, conquista y colonización en América, que dejó más 700 millones de víctimas como escarmiento en nombre del dios impuesto con la espada y la cruz, no pudieron evitar las divisiones clericales. De allí salieron las iglesias Luterana, Anglicana y Calvinista, eso sí, las tres estuvieron conducidas siempre al logro de conseguir y/o mantener poder político directamente o por intermedios.

Simón Bolívar: Si la naturaleza se opone

Lo recoge la historia, aquella iglesia oficial, mostrando su inclinación antiindependentista en América, en reprenda del incipiente movimiento libertario, se aprovecha del terremoto de 1812 aseverando que se trató de la venganza divina como castigo a los insurrectos. 

Ese episodio definió la estrategia de la iglesia en tierras americanas que, con exepciones puntuales, en el desarrollo histórico y constradictorio hasta nuestros días, sigue sin apartarse de la subyugación en nombre del mismo dios.

Doctrinas confrontadas

La iglesia católica, sufriendo el mal de las contradicciones originadas de la interpretación de documentos y testimonios referidos a Jesús de Nazaret, dio muestra de antagonismos insalvables.

Las divisiones promovidas desde las iglesias Luterana, Anglicana y Calvinista, que más allá de las diferencia de estructuras y formas de plantarse la divinidad, las tres estuvieron conducidas dentro de la intermediación, eso les permitía mantener el poder económico, convencidas que no podrían lograrlo sin controlar el poder político.

La riqueza material empezó a ser el centro del debate de estas nuevas tendencias religiosas; todas asumieron orientarse en la necesidad de encontrar la fórmula de ayudar a los pobres y con ello cumplir las buenaventuranzas.

El Destino Manifiesto

Persistiendo las contradicciones religiosas y trasladadas a EE.UU., allí aparece la tendencia que conjuga el anglicanismo y el judaísmo, ambos con marcada intención de poder económico y político que permite un pernicioso nacimiento: La doctrina del Destino Manifiesto: Los Estados Unidos han de dominar el mundo para «salvarlo».

Todos los medios se mantienen sobre la mesa y los utilizan sin tapujos, guerras, chantajes, boicot, bloqueos, invasiones, madiáticos y por su puesto, la religión que vemos desplegada por todos los territorios del mundo.

En América Latina con triunfos políticos iniciales en Guatemala y Honduras y demás naciones centrales y ahora en el sur: Brasil y Bolivia sin detenerse ¡Por Ahora!

América Latina: Simón Bolívar y James Monroe

En nuestra América esta es la contradicción, por un lado están quienes quieren imponer el modelo de Monroe: América para los americanos” y los que insistimos con Simón Bolívar , en la gran unión del sur para lograr el equilibrio del universo.

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Gustavo Claret Vásquez Q./Ciudad VLC

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