Las lecciones de Bolivia

Colocar "las bardas en remojo"...

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El sociólogo Carlos Lanz Rodríguez ha destacado las declaraciones del depuesto presidente Evo Morales Ayma ofrecidas en México. Morales resume en ocho puntos una serie de errores que precipitaron su salida de la presidencia, resulta importante resaltar el espíritu autocrítico que anima la declaración y las lecciones que de las mismas se derivan:

   A manera de confesión, Evo le afirma al periodista: «CAÍ EN LA TRAMPA, EL GOLPE SE URDIÓ EN LA EMBAJADA DE LOS EE.UU.», siendo este el título de la entrevista

1.- Descuido en el trabajo de inteligencia y formación de una fuerza militar propia.

2.- Limitada formación ideológica de los cuadros y militantes revolucionarios.

3.- Desconocimiento del aprovechamiento que hicieron sectores oligárquicos del crecimiento económico.

4.- Ignorancia de la deslealtad de capas medias beneficiarias de las políticas sociales.

5.-Subestimacion de la pugna entre las transnacionales para apoderarse del litio.

6.- No valorar adecuadamente el papel de las sectas religiosas, tanto de filiación católica como evangélica.

7.- No contemplar las tendencias separatistas y el control que ejercen sobre el territorio.

8.- Carencias en las políticas comunicacionales, tanto en la prensa convencional (radio, TV, periódicos ) como en las redes sociales.

Lanz afirma: “Reconociendo las diferencias de nuestros procesos, se hace perentorio sacar las lecciones que encierran estas líneas expuestas por el presidente Evo Morales, tanto por su carga ético-política y como por sus implicación en la corrección del rumbo del proceso nuestroamericano”.

EL PAPEL DE LOS MILITARES

En primer término se reconoce la importancia de la unión cívico-militar. En nuestro continente la mayoría de los mandos militares han sido formados en la Escuela de las Américas (SOA), bajo la doctrina Monroe. Según datos obtenidos su doctrina de enseñanza basada en la tortura, la muerte y la opresión, opera hasta el día de hoy, adiestrando a más de 900 oficiales al año, en cursos como inteligencia militar, operaciones sicológicas y operaciones de comando, entre otras.

No es de extrañarse que de sus aulas del terror, se hayan graduado 10 de los dictadores de América Latina, asesinos como los del batallón 3-16 de Honduras, etc. En países como Chile, desde 1956 hasta 1996, se graduaron 3.347 militares y en Bolivia 3.878, mientras que en Colombia 9.886. La lista de asesinos graduados de esta sangrienta escuela de la tortura es muy larga y se presume que han terminado sus «estudios» más de 60.264 militares en toda Latinoamérica.

Asimismo, se reconoce la deficiente formación ideológica de los cuadros y militantes revolucionarios, un aspecto fundamental en la formación de conciencias y liderazgo, así como también el desconocimiento del aprovechamiento que amplios sectores de la burguesía boliviana hicieron del sostenido crecimiento económico, para finalmente fortalecerse y tomar el control total de la economía.

Otro aspecto señalado por Morales ha sido “la ignorancia de la deslealtad de las capas medias”, un sector que en todas las sociedades muestra su espíritu arribista y acomodaticio.

El «Macho» Camacho leyendo su arenga fundamentalista.
EL LITIO APRESURÓ EL GOLPE DE ESTADO

El quinto aspecto tiene que ver con el apoderamiento de las grandes corporaciones de las materias primas, específicamente del litio, esa especie de oro blanco que es a Bolivia lo que a nosotros el petróleo.

El control de este codiciado metal pesa mucho en la crisis que divide al país andino en dos tras la marcha de Evo Morales. En el sudoeste del estado de Potosí se encuentra el depósito de litio más grande del mundo, transnacionales mineras de EE.UU. y Canadá aspiran controlar su explotación, con los consiguientes riesgos medio ambientales que esto conlleva. Las nuevas tecnologías, utilizadas en vehículos eléctricos, computadoras portátiles y teléfonos celulares, están apostando por las baterías de litio, y este mercado global está creciendo vertiginosamente.

EL FUNDAMENTALISMO RELIGIOSO Y FASCISTA

Fundamentalismo es el nombre que recibe la corriente religiosa o ideológica que promueve la interpretación literal de sus textos sagrados, en el caso del cristianismo que transversaliza el continente con una población mayoritariamente católica, convergieron en Bolivia fuertes corrientes fundamentalistas evangélicas de reciente data (sectas protestantes), junto a antiguos fundamentalismos católico-romanos. Los fundamentalistas religiosos pretenden imponer sus creencias y normas a toda la sociedad.

En América Latina, la iglesia católica fue un instrumento de colonización para someter a la población indígena y para instaurar un nuevo sistema político, ideológico y económico en la región. La iglesia católica casi exterminó todas las formas de religiosidades indígenas originarias, además de enriquecerse con la explotación de los pueblos originarios y los recursos naturales del continente. Asimismo, fortaleció su poder ideológico a través de la imposición de ritos católicos (ceremonias de bautizos, primera comunión, matrimonios y otros sacramentos) y la monopolización de la educación de la población.

Jeanine Áñez, primera mujer dictadora en América Latina

Luis Fernando Camacho, el fundamentalista religioso católico que lideró el golpe en Bolivia, prometió “llevar de vuelta a Dios” al Palacio Quemado (palacio presidencial), mientras que la autoproclamada Jeanine Áñez, ligada a sectas evangélicas, exclamó: “La Biblia ha regresado al palacio”, el desorbitado tamaño de su Biblia es inversamente proporcional a la fuerza de sus razones.

LA VENGANZA DE LA MEDIALUNA

Los dos últimos puntos tienen que ver con dos aspectos fundamentales, el control del territorio  y los medios de comunicación. El establishment político y económico de la Media Luna observó con pavor las transformaciones que acometió el Movimiento al Socialismo.

La supremacía blanca se concentra en el departamento de Tarija y los departamentos del Oriente boliviano, que incluye a Beni, Pando y Santa Cruz. A esta macrorregión se le conoce popularmente como la Media Luna y ha desempeñado un rol clave en la política interna de Bolivia, especialmente tras la llegada al poder de Evo Morales.

Analistas coinciden en que Bolivia era ya un país fracturado antes de que algunos osasen en llevar la violencia —y la Biblia— al Palacio de Gobierno: por un lado, el oeste andino y pobre; por otro, un flanco oriental blanco y rico. La media luna siempre chantajeó con las amenazas de secesión, y logró el control casi total de sus territorios.

Por último, Morales destaca el papel jugado por los medios de comunicación y las carencias de su gobierno en cuanto a implementar efectivas políticas comunicacionales.

Huelgan los comentarios, en Venezuela existe sobrada experiencia en cuanto al funesto papel jugado por los medios de comunicación privados en los golpes de Estado. La manipulación de la noticia y el ocultamiento de los logros son pan de cada día, defensa del capital y el establishment que lo garantiza siempre será su leitmotiv.

Ismael Noé / Ciudad VLC

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