Cronicón futbolero desde la Madre Rusia (15)
UNA SAMBA TRISTE POR URUGUAY Y BRASIL

Cronicón futbolero desde la Madre Rusia (15) es la décima quinta entrega de la serie que aborda la primera jornada de cuartos de final en el Mundial Rusia 2018. JCDN.

Cuatro de los protagonistas de la primera jornada de cuartos de final, Copa Mundial de Fútbol Rusia 2018: El ausente Edinson Cavani, Mbappe, Neymar y Hazard

Lamentablemente, nuestra América no pudo acceder a las semifinales del Mundial Rusia 2018: Ni Uruguay ni Brasil figurarán entre los cuatro mejores equipos de la competencia. La campeona Francia y el Caballo negro de Bélgica fueron sus verdugos respectivamente. No es cosa fácil imponerse en continente ajeno: Brasil lo hizo dos veces en Suecia 1958 y Corea 2002, mientras que España en Sudáfrica 2010 y Alemania en Brasil 2014 besaron con gusto y oportunidad la Copa FIFA. Muy a pesar de los chillidos destemplados de los opinadores futbolísticos de acá y allá, ambas oncenas sudamericanas [cada cual a su manera y considerando sus limitaciones] lucharon con sumo empecinamiento y demostraron ser las mejores de América Latina.

A primera hora, Uruguay no pudo superar la fatal ausencia del lesionado Edinson Cavani. El caprichoso y cruel destino le arrancó un pulmón a la patota charrúa, por lo cual no pudo repetir la víspera en que doblegó con genio y carácter al Portugal Cristiano y Ronaldo dependiente. Durante los primeros quince minutos, si bien le cedió a Francia el mediocampo, Uruguay no renunció al contragolpe. Del minuto quince al treinta los galos dominaron el juego con facilidad, desparpajo y arrogancia. A los 40, Baran se desmarca dentro del área y adelanta a los franceses con una peinada rauda del balón. Los centrales uruguayos no pudieron referenciarlo ni detenerlo. Pogbá, Mbappe y Griezman condujeron la ofensiva sin que la flojita contención sudamericana pudiera cortarles los circuitos. A los 43, Llorens realiza la tapada del torneo al arrebatarle el testarazo del empate al uruguayo Cáceres. Este golpe de fortuna del campeón, marcó el devenir del partido, muy a pesar que los pupilos del Maestro Tabárez habían realizado 4 disparos entre los tres palos por sólo el determinante gol de los franchutes.

El gol de cabeza de Baran que enfrío a los uruguayos

En el segundo tiempo, Tabárez introduce dos cambios al minuto 58: Maximiliano Gómez por Stuani y El Cebolla Rodríguez por Betancourt, ello a los fines de perfilar una mejor ofensiva que acompañe a Luis Suárez quien había encallado en el área del oponente. Sólo que a los 61, el portero Muslera pomponea un disparo de Griezmann que significó el segundo gol francés. No fue un tanto de placa sino de maroma macabra. Desafortunadamente, Maxi Gómez desapareció de la cancha, mientras que el Cebolla fue un pálido reflejo de los esplendores del pasado con el Porto F.C. [también compartió con un Mbappe histrión, irreverente e irrespetuoso el cartón amarillo, luego de un encontronazo áspero]. Si bien reconocemos la superioridad francesa, no nos parece que los charrúas resultaran ser sus trituradas víctimas. Las ganas y la testosterona [en la ausencia multifactorial de Cavani, el tino estratégico y la brillantez técnica individual], no son suficientes para remontar ese score. La presa se torna invisible, distante y burlona.

El partido vespertino entre Brasil y Bélgica fue mucho más parejo y emocionante. Si bien Marcelo regresó a la alineación titular y dirigió la ofensiva desde el carril izquierdo, se le notó algo lento y dubitativo en el retorno a su sector defensivo. No en balde el palo que Thiago Silva astilló al minuto 6 ante un vencido Courtois. Los diablos rojos forjaron un embudo en la media cancha que secó la conducción brasileña. A los 12, se dio otro gol maromero y peripatético: Autogol de Fernandinho luego del cabezazo de Kompany. Los arrestos de Willian y Coutinho [éste con disparo desde afuera del área] no fructificaron a mediados del primer tiempo. Muy a pesar que Lukaku fue referenciado por Miranda, De Bruyne a los 30 con zapatazo al borde del área amplía el marcador a 2 goles por 0, lo cual encendería las alarmas anti-incendio en las filas brasileras. El contragolpe belga se había impuesto a la invicta selección de Tite. Sin embargo, no se justifica que ciertos comentaristas desprevenidos califiquen a Bélgica como el Brasil de Europa; no sólo se subestima a la canarinha sino se le resta méritos propios a los del habla franco-flamenca. Por ejemplo, Hazard estuvo soberbio, brillante y cuasi indetenible como constructor de la ofensiva de su equipo.

En el período de complemento, Tite realizó los cambios justos y necesarios: Firminho por Willian, Douglas Costa por Gabriel Jesús y Renato Augusto por Paulinho. Brasil retomó vitalidad y bríos para acosar la portería de Courtois, especialmente las revoluciones altas y trepidantes de Costa por la banda derecha. Un gran Courtois le quitó etiqueta de gol a tres incursiones del Costa Juventino. A los 75, Renato Augusto descuenta el marcador 1-2 luego de un incesante bombardeo auriverde. Mordiendo los 93 minutos, Courtois desvía por arriba un chute de Neymar que llevaba veneno de cobra. Nuestro querido Brasil no tuvo el tiempo suficiente para empatar y remontar la ventaja belga. Trasegó y fue por la suya con los botines muy bien puestos. Creemos que el scratch posee una camada joven hoy que redundará en un maduro grupo cuatro años más adelante. Curiosamente es lo que ocurre en este instante con Bélgica: Recoge los frutos que le llevarán a semifinales.

LEE EL RESUMEN DEL JUEGO BRASIL CONTRA BÉLGICA

Neymar llora sin consuelo luego de la eliminación de su equipo en cuartos de final

Entonamos esta samba triste y exilada de Vinicius de Moraes, eso sí, como acto de fe y amor por la camisetas celeste y verde-amarilla: Mas sei que a minha pátria é a luz, o sal e a água / Que elaboram e liquefazen a minha mágoa / En longas lágrimas amargas. El salto de fe va de la amargura a la alegría carnavalesca que justifica y dignifica la vida misma. Nos reconfortaría también que Temer y su grey podrida fueran echados del país por los insatisfechos, así como Lula Da Silva [alto pana del malogrado jugador y político progresista Sócrates] volara de la prisión a la Presidencia de Brasil.

POSTDATA A NEYMAR: No tenemos duda de su calidad futbolística extraordinaria, pero no le van [ni le vienen] “los raros peinados nuevos”, ni el histrionismo hipertrofiado en la cancha, tampoco la búsqueda enfermiza de la fama, mucho menos el egotismo impenitente. ¿Cuándo asumirás el auténtico y sacrificado liderazgo de tu selección brasilera? Madura, mijito, y ni se te ocurra oír a Florentino Pérez.

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José Carlos De Nóbrega / Ciudad VLC

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