El coordinador de Asuntos Humanitarios de la ONU, Mark Lowcock, alertó sobre la grave situación que viven los desplazados sirios y advirtió sobre nuevos desplazos, en especial mujeres y niños, por lo que pidió un alto al fuego.

«Están traumatizados y obligados a dormir al aire libre con temperaturas gélidas porque los campamentos están llenos. Las madres queman plástico para mantener calientes a los niños. Los bebés y los niños pequeños mueren a causa del frío», relata Lowcock en un comunicado.

Además, según explicó, la violencia en el noroeste de Siria es indiscriminada y los centros de salud, las escuelas, las zonas residenciales, las mezquitas y los mercados se ven afectados.

«Las escuelas están suspendidas, muchas instalaciones de salud han cerrado. Existe un grave riesgo de brotes de enfermedades. La infraestructura básica se está desmoronando», alerta el representante de Naciones Unidas sobre el terreno.

 

La mayor historia de terror para los desplazados sirios

De igual forma, Lowcock dice que está recibiendo informes de que los asentamientos para personas desplazadas están siendo «atacados», lo que deriva en muertes, heridos y más desplazamientos.

 

Desplazados sirios
Desplazados sirios en el campo para refugiados en Idlib.

 

«Está en marcha una gran operación de ayuda, al otro lado de la frontera con Turquía, pero está saturada. Los equipos e instalaciones que utilizan los trabajadores humanitarios están siendo dañados. Los propios trabajadores humanitarios están siendo desplazados y asesinados», alerta Lowcock, quien describe la situación en la zona como «horrible».

A su juicio, «la mayor historia de terror humanitario del siglo XXI solo se evitará si los miembros del Consejo de Seguridad y aquellos con influencia superan los intereses individuales y ponen en primer lugar una participación colectiva en la humanidad. La única opción es un alto el fuego».

Según estimaciones ofrecidas a Efe por The Carter Center, que cuenta desde 2016 con un proyecto de «Mapping Syria» para el conflicto, «el área que el Gobierno sirio ha capturado en la zona de distensión – que fue acordada entre Rusia y Turquía para intentar contener el conflicto- desde que comenzó su ofensiva en abril de 2019 es de 2.230 kilómetros cuadrados», de los aproximadamente 4.800 kilómetros de superficie.

 

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Ciudad VLC / Tomado de EFE

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